Iniciativa Mérida
La Iniciativa Mérida representa una nueva etapa de un mayor nivel de cooperación bilateral que caracteriza la sólida relación entre México y Estados Unidos.
La Iniciativa Mérida (Iniciativa) se sustenta en el pleno respeto de la soberanía, la jurisdicción territorial y el marco legal de cada país, por lo que cada una de las estrategias planteadas se orienta por los principios de confianza mutua, responsabilidad compartida y reciprocidad. La Iniciativa se construye sobre las estrategias internas vigentes y los esfuerzos desarrollados por las dependencias encargadas de la procuración de justicia en ambos países.
Asimismo, la Iniciativa contempla una mayor cooperación bilateral, incluyendo intercambio de información, asistencia técnica y transferencias de equipo, tecnología y capacitación, para fortalecer las capacidades de las dependencias mexicanas encargadas de la seguridad, la procuración y la administración de justicia. Es importante recalcar que la Iniciativa no contempla el despliegue de personal militar estadounidense en México.
Los Gobiernos de México y Estados Unidos están comprometidos con la cooperación bilateral estratégica, táctica, concertada y necesaria para combatir de manera efectiva al crimen organizado trasnacional.
El Gobierno de México ha desplegado todos los recursos materiales y organizacionales disponibles para contrarrestar la grave amenaza que representan las organizaciones criminales. Asimismo, ha realizado importantes esfuerzos diplomáticos para construir una colaboración internacional más sólida dirigida a desarticular las redes que utilizan los grupos criminales para llevar a cabo sus operaciones.
De la misma manera, el Gobierno de Estados Unidos, por medio de sus agencias federales y junto con sus contrapartes mexicanas, ha incrementado sus esfuerzos para combatir el tráfico de narcóticos, dinero, personas y armas a través de la frontera, así como erradicar a las organizaciones criminales que operan en ambos países.
La Iniciativa Mérida permite que ambos países enfrenten de manera más eficaz la amenaza común de la delincuencia organizada transnacional.
En agosto de 2009 en Guadalajara, Jalisco, los presidentes Felipe Calderón y Barack Obama evaluaron los avances de la Iniciativa y reiteraron la importancia de su plena instrumentación, así como la necesidad de dar continuidad, expandir e institucionalizar la cooperación contra la amenaza de la delincuencia organizada transnacional. Este ejercicio de liderazgo político fue refrendado en mayo de 2010 en el marco de la visita del Presidente Calderón a la Casa Blanca, y desarrollado mediante periódicas reuniones bilaterales operativas y de alto nivel durante la presente administración.
En este contexto, se ha consolidado una visión estratégica e integral para los próximos años, que asegura la continuidad de las acciones bilaterales que actualmente se desarrollan. La visión comprende acciones en cuatro áreas estratégicas:
- Desarticulación de la capacidad de las organizaciones delictivas que actúan en ambos países, mediante el debilitamiento sistemático de sus redes, estructuras y capacidades logísticas, operativas y financieras.
- Apoyo mutuo para la adecuación continua del marco para la seguridad y justicia y el fortalecimiento de las instituciones públicas de ambos países responsables del combate a la delincuencia organizada, incluyendo la promoción de la plena observancia de los derechos humanos y de la participación activa de la sociedad civil.
- Desarrollo de una frontera segura y competitiva para el siglo XXI, basada en un enfoque bilateral e integral, que fortalezca nuestra competitividad global al facilitar el flujo legítimo de mercancías y personas mientras procura la seguridad de los ciudadanos e interrumpe los flujos de drogas, armas, dinero en efectivo y otras mercancías ilegales.
- Fortalecimiento de la cohesión social de las comunidades de los dos países, favoreciendo el desarrollo integral de los individuos. Incluye el apoyo a los esfuerzos para atender las causas de raíz del crimen y la violencia, promover la cultura de la legalidad, reducir el uso de drogas ilícitas, promover una mayor percepción de los vínculos entre el uso de drogas y el crimen y la violencia, y cerrar el flujo de posibles asociados a los carteles al promover alternativas legales y constructivas para la gente joven.
Adicionalmente a las medidas implementadas en la Iniciativa Mérida, el Gobierno de México fortalece sus capacidades operacionales para combatir eficazmente al crimen organizado, al mismo tiempo que el Gobierno de Estados Unidos intensifica sus esfuerzos para enfrentar todos los aspectos relacionados con el tráfico de drogas (incluyendo la demanda de drogas), de armas y de dinero en efectivo hacia México.
El fortalecimiento de la cooperación bilateral entre México y Estados Unidos facilita la colaboración regional e internacional en contra de la delincuencia organizada trasnacional. En este sentido, ambos gobiernos mantienen su firme compromiso a través de este proyecto estratégico denominado la Iniciativa Mérida.

















